«Brilla Bruma»: un descapotable rojo, coches sobre las nubes y una tumbona entre buganvillas
Hay videoclips que cuentan una historia y videoclips que cuentan un estado de ánimo. El de «Brilla Bruma», de Mike Sain't Louis, pertenece a los segundos. No hay trama, no hay giro final, no hay un villano. Hay una playa, un coche rojo, cuatro chicas, girasoles y unos automóviles que, sin pedir permiso a nadie, se elevan por encima de las nubes. Son tres minutos y medio de color Kodachrome que parecen sacados de una postal de los años sesenta encontrada en el cajón de una abuela.
Mike Sain't Louis se define como el primer cantautor IA: letrista, compositor y productor musical (música e interpretación vocal hechas con IA). Escribe las letras, imagina los mundos y, en este caso, construye uno de los paisajes más luminosos de su universo, Planeta Gayfolk.
Una letra hecha de parejas de palabras
Antes de entrar en las imágenes, conviene decir algo de la letra. «Brilla Bruma» está escrita casi entera con parejas aliteradas: dos palabras que empiezan por el mismo sonido y que, juntas, dibujan una sensación. Funcionan como pinceladas sueltas más que como frases. El propio título ya es una de esas parejas: la niebla que brilla, la idea de que algo efímero y difuso puede ser también luminoso.
Es una forma de escribir muy distinta a la de otras canciones de Mike, más narrativas, más llenas de humor o de rabia. Aquí no se cuenta nada. Se pinta.
El descapotable
El videoclip abre en la playa. Un descapotable rojo, brillante como un caramelo, con cuatro chicas dentro. El coche no corre: se pasea. Las chicas no posan: disfrutan. Hay un rótulo en pantalla, de tipografía antigua, que parece el título de una película de verano que nunca se estrenó.
Es una imagen de libertad muy concreta: la de un grupo de amigas que se va a la costa sin pedir permiso a nadie. En el universo de Mike, la amistad es casi siempre el lugar donde uno se recompone.
Coches con halo
Después, los coches empiezan a cambiar. Aparecen rodeados de un halo de luz, como si fueran santos de estampita o recuerdos que el tiempo ha vuelto borrosos. Y en un momento dado, sin explicación, despegan. Flotan sobre nubes rosas, entre arcoíris, como si la carretera se hubiera terminado y nadie se hubiera dado cuenta.
Es la imagen central del clip y, quizá, la más fiel a la idea de la letra. La bruma que brilla. El instante en que lo cotidiano se vuelve mágico y dura solo un segundo.
Saltos y girasoles
Luego vienen los saltos en grupo, a cámara lenta, con los brazos en alto. Los campos de girasoles. La costa blanca, con su luz casi cegadora. Todo tiene esa textura de película antigua revelada en un laboratorio de barrio, con los colores un poco más saturados de lo que eran en la realidad.
Hay algo profundamente sanador en ese tipo de imágenes. No exigen nada. No cuentan un trauma. Solo enseñan un verano.
Por qué un verano importa tanto
Para entender por qué un clip así tiene sentido dentro de la obra de Mike hay que conocer la historia que él mismo ha contado, siempre sin nombres. Pasó veinte años con dos parejas, una tras otra, con comportamientos narcisistas. Cuando por fin cayeron las máscaras, pusieron a su propia gente en su contra. Escribir canciones fue durante mucho tiempo la única forma de contar su versión. Después llegaron los diagnósticos —trastorno de estrés postraumático, depresión, fobia social, trastorno de la personalidad por evitación y ansiedad— y un tratamiento que sigue y que le está ayudando.
Quien ha vivido años en alerta pierde muchas cosas, y una de las primeras es la capacidad de disfrutar sin vigilar. Un verano sin miedo, una tarde en la playa sin mirar el móvil, un coche que se eleva sobre las nubes solo porque sí: todo eso forma parte de lo que se recupera. «Brilla Bruma» es la postal de esa recuperación.
La tumbona entre buganvillas
El clip termina en calma. Una tumbona vacía, rodeada de buganvillas fucsias, junto al mar. Un último rótulo. Nadie en el plano. Solo la promesa de que alguien va a venir a tumbarse ahí, al sol, sin prisa.
Es un cierre perfecto: después del vuelo, del salto, del color, lo que queda es un sitio donde descansar.
Un rincón del tercer disco
«Brilla Bruma» forma parte del tercer disco de la trilogía GAYFOLK, «El día de la liberación». Tiene sentido: es la canción de alguien que ya puede mirar el paisaje sin miedo. Dentro de Planeta Gayfolk, ese mundo rosa, camp y lleno de humor negro donde los supervivientes bailan en los escaparates, este clip es la excursión a la playa del domingo.
Escúchala y descárgala gratis
«Brilla Bruma» y todo el catálogo de Mike Sain't Louis se pueden escuchar y descargar gratis, sin registro, en https://mikesaintlouis.com/descargas. Los tres discos completos están también gratis en la tienda https://gayfolkplanet.com/tienda.
Si hoy necesitas un respiro, ponla con los ojos cerrados e imagina el descapotable rojo. Y si estás pasando por un momento muy oscuro, llama: en España, el 024 atiende gratis las 24 horas; fuera, encontrarás tu línea en https://findahelpline.com. Después del vuelo siempre queda una tumbona esperándote.